Por Arq. Oscar E. González Ayala, MBA
Cuando se está por abrir un restaurante es muy común empezar haciendo una lista de equipos: estufa, plancha, freidora, refrigerador, tarjas, mesas de acero inoxidable, campana… y después tratar de acomodar todo dentro del espacio disponible.
El problema es que una cocina profesional no debería empezar por los equipos. Primero hay que entender qué se va a preparar, cuánto se va a producir y cómo se moverá el personal dentro de la cocina.
Ahí es donde un buen diseño hace diferencia. El mejor momento: durante el anteproyecto Una cocina profesional debería comenzar a diseñarse desde la etapa de anteproyecto, antes de definir instalaciones y mucho antes de comprar el equipo restaurantero.
En esta etapa todavía estamos a tiempo de mover una estufa, cambiar el tamaño de un refrigerador, reubicar una tarja o modificar una línea de cocción sin que esto represente un problema. Una vez iniciada la obra, esos mismos cambios pueden significar romper pisos, mover drenajes, modificar instalaciones de gas, aumentar cargas eléctricas o rehacer ductos de extracción.
1. MENÚ Y
OPERACIÓN
2. LAYOUT DE
COCINA
3. EQUIPOS
4. INSTALACIONES
El diseño sirve precisamente para anticiparnos. Al desarrollar el layout desde el anteproyecto podemos definir las áreas de refrigeración, preparación, cocción, lavado y almacenamiento, además de la ubicación de cada equipo.
Con esa información, arquitectos, ingenieros y contratistas pueden desarrollar correctamente las instalaciones.
Cuando estas decisiones se toman desde el anteproyecto, la cocina guía las instalaciones. Cuando se toman tarde, terminamos tratando de adaptar la cocina a instalaciones que ya existen.
No se trata solamente de hacer un plano bonito Diseñar una cocina restaurantera es principalmente un tema de operación. Hay que entender cómo entra la materia prima, dónde se almacena, dónde se prepara, cómo llega a la línea de cocción, cómo sale el platillo y qué sucede después con la loza y los utensilios sucios.
Una mala distribución genera recorridos innecesarios, cruces, falta de superficies de trabajo y cuellos de botella durante
las horas de mayor operación. Muchas veces el problema no es que la cocina sea pequeña; el problema es que el espacio no está bien aprovechado.
Cuando tienes muchos equipos en poco espacio
Estufas, planchas, freidoras, hornos, refrigeradores, congeladores, mesas refrigeradas, tarjas, lavamanos, campanas y
mesas de acero inoxidable necesitan algo más que espacio para caber.
También necesitan instalaciones, ventilación,
áreas de servicio y espacio suficiente para poder operarlos.
No sirve de mucho lograr que todo quepa en el plano si después no se puede abrir la puerta del refrigerador, sacar una charola del horno o trabajar frente a una plancha sin bloquear el pasillo. Un buen layout busca el equilibrio entre capacidad de producción, circulación y aprovechamiento del espacio.
Cuando todavía no has comprado el equipo Este es el momento ideal. Antes de comprar equipo restaurantero se pueden comparar alternativas y seleccionar tamaños de acuerdo con la operación real. Tal vez no necesitas un refrigerador de tres puertas si una mesa refrigerada resuelve mejor la preparación y almacenamiento.
O quizá una estufa de seis quemadores ocupa espacio que sería más
útil para una plancha.
Una taquería, una cafetería, un restaurante de mariscos y una cocina de hotel pueden tener superficies similares, pero sus necesidades de equipamiento son completamente diferentes. Diseñar primero permite comprar mejor.
Diseñar antes cuesta mucho menos que corregir después
Muchos errores no aparecen hasta que llegan los equipos: un contacto quedó detrás de un equipo donde no puede utilizarse, el drenaje no coincide con la tarja, falta capacidad de gas para la línea de cocción o la campana no cubre correctamente los equipos.
Son errores que pueden parecer pequeños, pero corregirlos durante la obra genera costos, retrasos y trabajos adicionales. Por eso vemos el diseño de cocina como parte del anteproyecto y no como algo que se resuelve al final.
Cuando necesitas fabricación en acero inoxidable a la medida
No todo dentro de una cocina profesional tiene que venir de catálogo. Muchas veces quedan espacios donde una mesa estándar simplemente no funciona. Ahí la fabricación en acero inoxidable a la medida permite aprovechar mucho mejor la cocina.
Mesas de trabajo, tarjas, gabinetes, repisas, estaciones de preparación y campanas pueden diseñarse específicamente para el proyecto. Incluso se puede seleccionar el tipo de acero inoxidable según la aplicación: T304 para áreas de mayor contacto con agua y alimentos, y T201 para muchas aplicaciones secas, estructurales o de almacenamiento.
La fabricación a la medida tiene mucho más sentido cuando nace del diseño de la cocina y no como una solución improvisada para llenar los espacios que sobraron.
Cuando tu cocina actual ya no funciona No siempre se necesita un diseñador únicamente para abrir un restaurante. Una cocina que ya está operando puede haber crecido con los años: se agrega un refrigerador, después una freidora, luego una mesa y eventualmente el espacio deja de tener lógica.
Si durante el servicio el personal se cruza constantemente, faltan superficies de preparación o algunos equipos están lejos del punto donde realmente se utilizan, vale la pena revisar nuevamente la distribución. En ocasiones no hace falta ampliar la cocina; reacomodar equipos y fabricar ciertos muebles para la operación puede recuperar mucho espacio.
Entonces, ¿Cuándo vale la pena? Principalmente cuando las decisiones que estás tomando hoy serán difíciles o costosas de cambiar después. Si vas a
abrir un restaurante, remodelar una cocina, comprar una cantidad importante de equipo o tienes un espacio complicado, desarrollar primero un layout puede evitar muchos problemas.
El diseñador de cocinas tampoco sustituye al chef, arquitecto o ingeniero. El chef conoce su operación; el arquitecto desarrolla el espacio; los ingenieros resuelven las instalaciones; y el especialista en cocinas conecta esas necesidades
con el equipamiento, la distribución y el funcionamiento diario de la cocina.
Una buena cocina se resuelve antes de comenzar la obra.
Detectar un problema en el plano es mucho más sencillo y económico que corregirlo durante la instalación. Primero la operación, después el equipo En Promotinox desarrollamos el diseño de cocinas profesionales desde la etapa de anteproyecto, considerando desde el inicio el flujo de operación, equipo restaurantero, refrigeración, línea de cocción, áreas de lavado, campanas, instalaciones y mobiliario de acero inoxidable.
El objetivo es sencillo: detectar los problemas en el plano, donde todavía son fáciles de corregir, y no durante la instalación de la cocina, cuando cualquier cambio cuesta tiempo y dinero.
Una cocina profesional bien diseñada no necesariamente es la que tiene más equipo ni la que tiene más metros
cuadrados. Es la que permite trabajar mejor con el espacio disponible.
